Alianzas inclinarán balanza del debate en Asamblea Constituyente

Replica de Medios

Excélsior

27 de junio 2016

 

aprobación del texto final de la Carta Magna de la Ciudad de México requiere 67 votos de los 100 integrantes de la Asamblea Constituyente, lo que significa que ningún partido por sí mismo tendrá la mayoría para aprobar el texto, por lo que las alianzas en temas estratégicos serán clave para determinar el contenido final del documento.

Por ejemplo, un empate de 30 votos para el PRD y 30 para el PRI podría darse si el tricolor, que tiene 21 constituyentes, atrajera los tres votos del PVEM, los tres del Partido Nueva Alianza (Panal) y los tres de Encuentro Social (ES), y el PRD, que tiene 29, contara con el apoyo de Ismael Figueroa, el único independiente.

Excélsior entrevistó a constituyentes del PVEM, Panal y ES que tienen visiones críticas sobre la política social, de transporte y desarrollo urbano de las administraciones perredistas, por lo que no descartan unirse al PRI.

“Habrá que conocer las posiciones de los demás, pero me imagino coincidencias con el PAN, PRI, Encuentro Social, probablemente el Verde”, adelantó Gabriel Quadri de la Torre, de Nueva Alianza.

Alejandro Bustos Olivares, del PVEM, aseguró que algunos planteamientos del PRI, Panal, ES y Movimiento Ciudadano le parecen muy razonables. “En principio compartimos las mismas preocupaciones, aunque hay diversidad en la forma de tratarlas”.

La constituyente priista Cynthia López señaló que vislumbraba una alianza de su partido con el Verde, Nueva Alianza y probablemente ES.

Aida Arregui Guerrero, de Encuentro Social, aseguró que sí estarían interesados en unirse al tricolor. “Ya nos están identificando, han visto algunas de nuestras propuestas y de alguna manera ya nos están incluyendo”.

Los liderazgos de Movimiento Ciudadano (MC), que obtuvo dos curules para la Constituyente, no han definido con quién podrían aliarse.

“En la campaña identifiqué causas comunes y no noto que traigamos grandes divorcios en ejes temáticos, al contrario: difícilmente alguien podría plantear retrocesos sociales o políticos”, sostuvo Esthela Damián Peralta.

PONEN TACHE
A SUBSIDIOS

El PVEM, el Panal, ES y MC son críticos de la forma en que los gobiernos perredistas han conducido la política social, y coinciden en que no se ha diseñado un mecanismo eficaz para financiar los subsidios a las poblaciones vulnerables.

Gabriel Quadri afirmó que a causa de subsidios como el programa de Pensión a Adultos Mayores o Prepa Sí hay un problema de sustentabilidad fiscal. “Los gobiernos de izquierda han hecho de los apoyos un leitmotiv de gobierno, una esencia de un gobierno clientelar y esto es insostenible a largo plazo”.

Aseveró que estas subvenciones han eliminado la posibilidad de que el gobierno local invierta en infraestructura y servicios públicos de calidad. “Quien quiera dar un subsidio que proponga un impuesto colateral; tiene que haber una contraparte a ese gasto, una forma de financiarlo, hay que obligar a la izquierda a la racionalidad más elemental”.

Alejandro Bustos opina que tendría que haber una supervisión más estricta del gasto público. “Si la administración fuera eficaz y no se permitiera que se rebasaran los presupuestos de gasto público, habría un superávit que podría destinarse al gasto social”.

Aida Arregui expuso que la política social necesita un reajuste porque ha generado corrupción. “Hay casos de familias en las que no tienen una credencial (del programa de Adultos Mayores), sino tres o cuatro. Lo que he visto es que ese dinero no llega a quien debe llegar”.

Esthela Damián Peralta está a favor de que se mantengan los programas de subsidios, sin embargo sí reconoció que hace falta eliminar la duplicidad entre programas locales y delegacionales.

“Hay errores y vicios en la administración: la inversión en materia de desarrollo social no la puedes tener duplicada en las delegaciones y el gobierno local”, recalcó.

MOVILIDAD A CARGO DE EXPERTOS

Sobre transporte público, Quadri de la Torre y Bustos Olivares coincidieron en que se requiere planeación de largo plazo, con especialistas.

“La Constitución debe plantear, como lineamiento fundamental, que los programas de desarrollo urbano y transporte se establezcan a largo plazo, de 25 a 30 años, y hacerse mediante una propuesta de peritos en la materia, someterse a una consulta ciudadana y establecer presupuestos mínimos y gastos máximos”, expuso Bustos. Quadri propuso crear un organismo similar a lo que era la Comisión de Vialidad y Transporte Urbano.

“Un cuerpo técnico a cargo de la planeación de transporte y vialidad, con personas con la experiencia adecuada,  no políticos que se improvisan como técnicos y que ponen los intereses de la ciudad al servicio de los intereses de grupo, de tribu o de mafia”, aseguró.

Agregó que en la Constitución capitalina tiene que establecerse que los sistemas de transporte estarán a cargo de empresas formalmente constituidas, sean públicas o privadas, para que el esquema informal y caótico como el de las peseras, no se repita.

Damián Peralta dijo que se requiere invertir en transporte público de alta capacidad, no contaminante, y Arregui planteó la importancia de considerar invertir más en los transportes eléctricos colectivos, como el trolebús.

PLANES URBANOS
A LARGO PLAZO

Como el transporte, el desarrollo urbano requiere planeación a largo plazo, insistió Alejandro Bustos Olivares.

“La Constitución debe establecer que cada nueva administración evalúe los objetivos cumplidos, y así los informes no serán sobre un montón de actividades inconexas sino del cumplimiento de objetivos de largo plazo”, dijo el constituyente.

Gabriel Quadri de la Torre expuso que no es sostenible que la ciudad se expanda horizontalmente hacia las zonas de conservación ecológica y devore bosques, áreas de cultivo y áreas naturales protegidas.

 

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